ESTE ES MI BARRIO

Después de la respuesta tan bonita que tuvo nuestro último vídeo del barrio, no podíamos no hacer una segunda parte. Hay demasiadas cosas que queremos compartir y esto, de verdad, es solo rascar la superficie. Madrid siempre guarda algo más detrás de una puerta, en un patio interior o en un comercio que lleva abierto toda la vida.

Esta vez seguimos recorriendo calles llenas de historia, talleres familiares, tiendas con alma y sitios que hacen que el barrio tenga ese encanto tan difícil de explicar y tan fácil de sentir.

  • 🎫 CASA POSTAL

    Remember, remember...
    Entrar en Casa Postal es como abrir un cajón olvidado lleno de recuerdos. Nada más cruzar la puerta, el tiempo parece detenerse. Te recibe Belén, hija del fundador, con esa amabilidad tranquila de quien lleva toda la vida viendo entrar a curiosos, coleccionistas y vecinos del barrio.
    Las paredes están cubiertas de postales de todas las épocas imaginables: ciudades antiguas, felicitaciones navideñas, viajes imposibles, escenas costumbristas, recuerdos de otros tiempos. Entre ellas aparecen también juguetes de colección, pequeños objetos vintage y piezas que parecen encontradas en un mercadillo parisino.
    Lo más bonito es que no se siente como una tienda, sino como un pequeño archivo sentimental de Madrid. Uno de esos sitios que sobreviven gracias a la gente que todavía disfruta mirando las cosas despacio.
    C/ Barquillo, 47
  • 🎨 JECO BELLAS ARTES

    Remember, remember...
    Si te gusta la papelería, este sitio puede convertirse fácilmente en un problema. Jeco Bellas Artes es el paraíso de cualquier persona creativa.
    Pinturas de todos los colores imaginables, pinceles ordenados por tamaños, papeles especiales, acuarelas, cuadernos, carboncillos, lienzos gigantes… entrar aquí despierta inmediatamente las ganas de volver a dibujar, pintar o empezar cualquier proyecto creativo.
    Es una de esas tiendas que recuerdan que Madrid sigue teniendo comercios especializados donde la gente sabe exactamente de lo que habla. Y eso hoy en día es casi un lujo.
    Además, muchos estudiantes de Bellas Artes y artistas profesionales llevan años comprando aquí. Hay algo muy inspirador en ver convivir al aficionado que empieza con quien lleva toda la vida creando.
  • 📐 PALACIO DE LONGORIA (SGAE)

    Remember, remember...
    En medio del barrio aparece de repente uno de esos edificios ante los que inevitablemente reduces el paso.
    El Palacio modernista de Longoria, diseñado por el arquitecto Grases Riera —coetáneo de Gaudí— es una joya escondida que muchísima gente pasa por alto. Las líneas curvas, los detalles ornamentales y la riqueza de las fachadas recuerdan a esa época en la que Madrid y Barcelona competían también en arquitectura y elegancia.
    Muchas veces caminamos rápido por la ciudad sin fijarnos en los edificios que tenemos delante, y este es precisamente uno de esos sitios que recuerdan la cantidad de historia y belleza escondida que tiene el barrio.
  • 🏛️ MUSEO DEL ROMANTICISMO

    El Museo del Romanticismo es probablemente uno de los lugares más especiales de Madrid.
    Más que un museo, parece una casa detenida en el tiempo. Salones perfectamente conservados, retratos, lámparas, pianos, porcelanas y pequeños objetos cotidianos ayudan a imaginar cómo era la vida de la alta burguesía del siglo XIX.
    Pero el verdadero secreto sigue siendo su cafetería escondida en el jardín interior. Mucha gente pasa por delante del museo sin saber que dentro existe este pequeño oasis silencioso lleno de vegetación. Un lugar perfecto para parar, tomar algo y olvidarse durante un rato del ruido de la ciudad.
    Ahora además, hasta el 7 de junio, acoge la exposición Ecos de la Moda, una muestra que explora cómo la moda dialoga con el Romanticismo y su influencia estética.
  • 🥐 LA DUQUESITA

    Las palmeras de chocolate de Duquesita merecen absolutamente toda la fama que tienen.
    Crujientes, finísimas y con la cantidad exacta de chocolate. De esas cosas que pruebas pensando que quizá están sobrevaloradas y terminas entendiendo perfectamente por qué la gente hace cola.
    La pastelería, fundada hace más de un siglo, es ya uno de los clásicos de Madrid. Tras su renovación sigue conservando esa mezcla entre tradición y sofisticación que la convierte en parada obligatoria. También merece la pena entrar simplemente para mirar las vitrinas.
  • 👡 FLOR DE ASOKA

    Flor de Asoka es uno de esos descubrimientos que luego acabas recomendando constantemente.
    Tacones especiales para invitadas, novias o cualquier ocasión, ya que pegan con absolutamente todo, además todos son personalizables y con combinaciones casi infinitas de tejidos, colores y alturas. Lo difícil aquí no es encontrar un modelo que te guste, sino decidirte por uno solo. 
    Hay algo muy especial en poder personalizar un zapato y sentir que realmente llevas una pieza hecha para ti. En un momento donde casi todo parece producido en serie, este tipo de marcas se agradecen muchísimo.
  • 🏺 GALERÍA MERCEDES URQUIJO

    La tienda de antigüedades de Mercedes Urquijo es puro gusto.
    Cada pieza parece elegida con una sensibilidad especial: cerámicas, mesas antiguas, esculturas, objetos decorativos y hallazgos traídos de distintos lugares. Pero lo más interesante es cómo mezcla antigüedades con colaboraciones junto a artistas y artesanos contemporáneos para crear piezas únicas.
    No es la típica tienda donde todo parece un museo intocable. Aquí las piezas conviven de forma natural y hacen imaginar inmediatamente cómo quedarían en una casa.
    Un sitio perfecto para quienes disfrutan buscando objetos con historia.
  • 📖 CALERO ENCUADERNACIÓN

    Calero Encuadernación lleva más de cien años demostrando que hay oficios que siguen teniendo sentido exactamente igual que antes.
    El espacio, los materiales, las herramientas y la forma de trabajar transmiten inmediatamente esa sensación de artesanía auténtica. Aquí todavía se encuaderna a mano, con paciencia y precisión. Y se nota.
    Ver cómo restauran libros antiguos o crean encuadernaciones especiales recuerda la importancia de conservar ciertos procesos en un mundo cada vez más rápido y digital. Es uno de esos sitios donde dan ganas de volver a escribir cartas, imprimir fotos o empezar un diario. Además hacen cursillos.
  • 💒 CACHITO DE CIELO

    Escondida en la Travesía de Belén se encuentra una de las capillas más curiosas y discretas de Madrid. Cachito de Cielo permanece abierta las 24 horas y mucha gente pasa por delante sin darse cuenta siquiera de que está ahí.
    En medio del bullicio del barrio, entrar supone un cambio absoluto de ritmo. Silencio, luz tenue y una sensación inesperada de calma. Es uno de esos lugares pequeños que no suelen aparecer en las guías pero que terminan siendo de los que más recuerdas. 
  • 🧴ABANUC

    Abanuc ocupa una antigua librería reconvertida en perfumería y conserva todavía ese aire elegante y silencioso de los espacios llenos de libros. Perfumes nicho, velas, cosmética y una selección cuidadosamente elegida hacen que sea imposible entrar solo “un momento”.
    Hay algo muy especial en cómo conviven la arquitectura original y el universo de los aromas. Además, el equipo conoce perfectamente cada perfume y te guía según lo que te gusta, lo que buscas o incluso el tipo de viaje o recuerdo que quieres evocar.
  • 🌕 LA ANCHA

    Parar a comer algo en el Mercado de San Antón siempre es buena idea. Hay muchísimos puestos diferentes y el ambiente mezcla vecinos del barrio, turistas y gente que simplemente sube a tomar algo.
    Pero si tenemos que elegir, seguimos quedándonos con el pincho de tortilla de La Ancha. Jugosa, perfectamente hecha y acompañada de esas cosas sencillas que nunca fallan. A veces los clásicos son clásicos por algo.

LA SORPRESA

Y para entender hasta qué punto Justicia es especial, basta con un detalle: incluso Walton Goggins lo ha elegido para vivir durante unos meses mientras rodaba en Madrid.

Tuvimos la suerte de conocerle en nuestra tienda y regalarle unos gemelos de Coolook que representan su estancia en la ciudad.

Podéis verlo en nuestro Instagram.

🐸 💎 COOLOOK BARQUILLO

C/ Barquillo, 34 Madrid 28004
De lunes a sábado, de 10:00 a 21:00 h.
Abrimos primer domingo de mes y festivos de 12:00 a 20:00 h, salvo cambios.